{Crítica} “Deadpool 2”: Un Antihéroe Que Pone En Evidencia La “Magia Del Cine”


***Advertencia: Datos Importantes De La Película Son Revelados***

Hay muchas razones por las que Deadpool se ha convertido en uno de los personajes favoritos de la diversidad de superhéroes que integran el universo de Marvel Comics. Tal vez por su personalidad tan despreocupada, su descarada honestidad, sus comentarios sarcásticos acompañados de constantes vulgaridades o por el simple hecho de que es interpretado por uno de los actores más carismáticos del cine: Ryan Reynolds.

Cuando Reynolds encarnó por primera vez al personaje en “X-Men Origins: Wolverine” (2009), los fanáticos de la franquicia quedamos con un sinsabor debido al mal uso del personaje de Reynolds, quien desapareció de gran parte de la historia, para reaparecer al final con un personaje siniestro y sin ningún tipo de gracia. Su talento para la acción y comedia fue realmente desaprovechado, especialmente, luego de haberlo visto en películas como “Blade: Trinity” (2004) —que aunque algunos opinan que fue mala, a mí me gustó— y “Smokin’ Aces” (2006), en las cuales había probado su habilidad para el género. Todo indica que los productores se percataron a posteriori de su error y, por ende, decidieron crearle su propia franquicia con “Deadpool” en 2016.

En su propia historia, Deadpool probó ser un personaje atractivo y con mucho potencial, tanto así, que no ha hecho falta dotarlo de personajes conocidos de la franquicia (como otros X-Men famosos, tipo Wolverine o el profesor Xavier), porque Wade Wilson/Deadpool es más que suficiente para llevar la carga dramática y cómica de la historia por sí solo, sin intervención de otro personaje igualmente importante. De hecho, en “Deadpool 2” le añaden un supuesto equipo —X-Force, que se convertirá en el nombre de una próxima película—, y terminan todos muriéndose casi que inmediatamente, a excepción de Domino (interpretada por Zazie Beetz) y el villano/héroe Cable (interpretado por Josh Brolin). ¡No hay cama para tanta gente! El spotlight es todo para Deadpool, aun cuando él mismo bromeó en un escena de que no le habían añadido a ningún personaje famoso de los de Marvel en su película.

Esas autorreferencias fílmicas, que desde el trailer revelaban o exponían el dispositivo cinematográfico —como cuando hace referencia al descuido en los efectos especiales del brazo de Cable para intencionalmente burlarse del pésimo intento de borrarle el bigote a Henry Cavill en “Justice League”— son los que le dan el toque de originalidad a este pastiche de otras obras y personajes conocidos de Marvel y del cine en general. Desde el inicio, Deadpool se dirige al público con sus quejas sobre Wolverine al romper el molde de las películas de superhéroes con una historia increíblemente dramática (y de las mejores películas de superhéroes) cuando muere en “Logan” (2017), y dedica su objetivo en “Deadpool 2” a intentar morir también (cosa que se le hace imposible debido a su poder de regeneración) para igualar el impacto narrativo que tuvo “Logan”. Wolverine se convierte, de hecho, en un motivo cómico recurrente, cuando vuelve a salir en una escena de archivo de “X-Men Origins: Wolverine”, en los poscréditos, y Deadpool mata a su versión de aquella película, en su intención de corregir sus errores del pasado, como Deadpool, y también como Ryan Reynolds, cuando en la escena siguiente asesina a Reynolds en el momento en que terminó de leer el guion de “Green Lantern”, otro chiste recurrente desde la primera película.

Deadpool mira directo a la cámara, buscando la complicidad del espectador, para anunciar cuando viene la banda sonora que antecede una gran pelea, para hacer comentarios sarcásticos o burlescos sobre diálogos intencionalmente clichés o para hacer referencias de los códigos estilísticos y lingüísticos que usualmente caracterizan las películas de superhéroes, casi que haciéndolas predecibles: como los típicos momentos en cámara lenta que él mismo solicita, cuando anuncia “ahora viene una gran pelea recreada por CGI“, refiriéndose a la de Juggernaut contra Colossus, o aquellas resoluciones narrativas fáciles, como cuando Domino adivina que el código para abrir el collar de Russell era el número siete. Su película también sirve de plataforma para expresar los errores u obviedades de la franquicia Marvel: la connotación sexista del nombre X-Men que no integra a las mujeres, de allí que inventa el nombre X-Force; la escena en que Russell critica a los X-Men de ser todos superhéroes con cuerpos esculturales que excluyen a gorditos como él, diciendo “la industria [de superhéroes] nos discrimina“; cuando Wade Wilson bromea con crear un equipo de chicos jóvenes para poder hacer una franquicia de muchas secuelas, una clara referencia a las nuevas películas de X-Men integradas por James McAvoy, Tye Sheridan, Evan Peters y Nicholas Hoult (quienes tuvieron un cameo en esta película), entre otros; o simplemente cuando Deadpool deja en evidencia que Cable es también Thanos en “Avengers: Infinity War”, cuando compara el brazo metálico de Cable con el de Bucky Barnes/Winter Soldier o cuando dice que sin su poder de regeneración, si le dan un arco y una flecha, sería como Hawkeye… Ja, ja, ja…

Inevitablemente ataca también a DC Comics, cuando Cable le pregunta a Deadpool “¿Quién eres?“, y este le responde “Soy Batman“, burlándose de la repetitiva línea del hombre murciélago, muy recordada por la película homónima de 1989, protagonizada por Michael Keaton; y cuando Wade Wilson pelea con Cable en prisión y le dice “¡Qué oscuro eres! ¿Estás seguro que no perteneces al universo de DC?“.

Deadpool también hace alusión a aquello que rodea la taquilla y la crítica cinematográfica, cuando en el taxi con Dopinder dice que la primera “Deadpool” (2016) alcanzó a recaudar poco menos que “The Passion Of The Christ” en Estados Unidos o cuando en la escena final, cuando está muriendo, dice “espero que la Academia [de los Oscar] esté mirando“, haciendo alarde de su supuestamente buena actuación, merecedora de una nominación.

Créditos Iniciales de “Skyfall” (James Bond), que imita “Deadpool”:

Por otro lado, hace referencias directas e indirectas a otras obras cinematográficas. Textualmente menciona “Saw 7”, “Star Wars”, “The Lion King”, “Interview With The Vampire”, “Robocop”, “Human Centipede”, “Superman” y “Sharknado”, entre muchas otras. También hace una referencia obvia a las películas de James Bond con los jocosos créditos iniciales presentados con una canción de Celine Dion, bajo un estilo muy típico de la franquicia de 007. También es fácilmente identificable la icónica escena de Sharon Stone en “Basic Instinct”, cuando Wade cruza sus piernas de niño (luego de ser mutilado) de forma sexual, estando desnudo de la cintura para abajo en el apartamento de Blind Al. Otras referencias memorables: cuando Deadpool se aparece en la mansión de los X-Men con una radio grabadora para convencer a Colossus de que lo ayude, imitando a John Cusack en la película “Say Anything…” de 1989; o cuando Cable viaja del futuro al presente y se encuentra con dos estadounidenses redneck (un cameo de Matt Damon y Alan Tudyk) conversando en la parte trasera de una camioneta, recordando una escena de “Terminator”; o en aquella escena final cuando se une a Vanessa en su supuesto “más allá” al estilo del videoclip musical ochentero “Take On Me” de A-Ha.

Escena de “Say Anything…” (1989), referencia en “Deadpool 2”: 

En otras palabras, la franquicia de Deadpool no es solo para fanáticos del personaje, de Marvel y de los cómics en general, es también para cinéfilos, fanáticos del cine que pueden extraer el máximo de la experiencia del relato, porque identifican fácilmente las referencias fílmicas, las épocas, el contexto cultural y social que este heroico protagonista expresa con una crítica sarcástica y burlesca. Es como la versión “Scary Movie” de los superhéroes, en que el personaje se mofa de los códigos del género, con chistes que juraríamos que fueron espontáneamente dichos por el mismo Ryan Reynolds, quien efectivamente es uno de los tres guionistas, así que hay mucho de su humor en la película.

Videoclip de “Take On Me” de A-Ha, una referencia en “Deadpool 2”: 

“Deadpool 2” no intenta ser mejor que las otras películas de Marvel en historia y efectos visuales, de hecho se nota cierta dejadez en los efectos un tanto desprolijos, como la animación CGI de Colossus y de Juggernaut, que se ve muy computarizada y casi que de videojuego. Pero yo no creería que es un error o bajo presupuesto, sino que es parte de la intencionalidad estética de lucir como una película de clase B, porque hasta los uniformes de X-Men que usan Negasonic y Colossus se ven ridículos, asemejándose a los que usaban en los cómics originales. Pero entra todo de la autoburla del género de superhéroes. Quien no entiende la sátira, el sarcasmo y las autorreferencias, puede que no encuentre el atractivo de esta película, que por muy atontada que pueda llegar a ser su historia, requiere de un conocimiento de cultura pop cinematográfica y musical (que que cuenta con una extraordinaria banda sonora) para disfrutarla al 100%.

Rating

Trailer:

Escrito Por: Enrique Kirchman

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