{Crítica} “Boy Erased”: La Homosexualidad No Se Cura, Porque ¡NO ES UNA ENFERMEDAD!


Escrito Por: Enrique Kirchman

***Advertencia: Datos Importantes De La Película Son Revelados***

La familia es ese refugio al que siempre recurrimos para sentirnos queridos, protegidos y seguros. En su núcleo es que reforzamos nuestra autoestima, nos sentimos naturalmente libres de ser quienes en realidad somos o, al menos, así debería ser. Pero, también es cierto que desde que nacemos, nuestros padres condicionan nuestros gustos, nos establecen parámetros, nos educan con sus ideologías, principios y religiones, nos amoldan (o eso tratan) según lo que ellos estiman correcto. Algunas veces funciona para bien, incluso cuando los hijos no tienen poder de decisión, pero otras veces, los hijos son víctimas de la ignorancia y la intransigencia de padres apegados a ideas erróneas (muchas veces producto de sus creencias religiosas) que terminan convirtiendo el hogar en un sitio incómodo e intimidante en el cual el chico o la chica solo tiene dos opciones: reprimir su propio ser y seguir los lineamientos de los padres, viviendo con amargura, depresión y desespero, o revelarse y huir a la primera oportunidad.

Esa situación es la que aborda el drama biográfico “Boy Erased”, la segunda película dirigida por el también actor Joel Edgerton (la primera fue “The Gift”), con las actuaciones de Lucas Hedges (“Manchester By The Sea”), Nicole Kidman (“Lion”), Russell Crowe (“Gladiator”), Xavier Dolan (“Les Amours Imaginaires”) y el mismo Edgerton. Basada en la historia real del escritor Garrard Conley, quien publicó sus memorias en un libro homónimo, “Boy Erased” se centra en un adolescente que luego de admitirle a sus padres que le gustaban los chicos, es enviado a un instituto de “reorientación sexual” con la intención de que “lo volvieran heterosexual”. Te retuerce el estómago al verla. Estuve con un nudo en la garganta durante toda la hora y 55 minutos que dura, del dolor que da ver a este chico confundido, atemorizado y avergonzado (sin razón) por la mala orientación, principalmente de su padre, un pastor de la iglesia bautista, que se empeñó en que siguiera en aquel instituto a pesar de que el chico —a quien se le conoce como Jared en la ficción—, denunciaba las prácticas poco éticas del lugar. Lo peor de todo es que, tal como pasa con muchos chicos y chicas en la misma situación, Jared no tiene a quien recurrir para desahogarse y buscar consuelo.

“Boy Erased” empieza mostrándonos supuestas imágenes de archivo de cuando Jared era pequeño, en la escuela, respondiendo a preguntas como “¿Qué deportes te gustan?“, a lo que él pequeño de unos 4 años respondía: “Fútbol… Baloncesto“; “¿Cuáles son tus colores favoritos?“, y él gritaba “Azul y amarillo“; y “¿Qué quieres ser cuando grande?“, a lo que respondía “Motociclista“. Todas estas respuestas evidentemente emanaban de esa forma usual que tienen los padres de estereotipar la identidad de género con deportes, colores y profesiones que son estrictamente para hombres y otras que son más adecuadas para mujeres. ¿Qué padre alienta a su hijo a que sea estilista desde los 10 años? ¿Qué madre apoya la decisión de su hija de querer ser mecánica de autos? ¡Ninguno! Porque prevalece esa idea de lo azul para los niños y lo rosado para las niñas, que termina condicionando la forma de pensar de los infantes y adolescentes, cuartando su poder de decisión y posible desarrollo exitoso en tal o cual cosa. Un ejemplo claro es la historia de “Billy Elliot” y su deseo de ser bailarín, que al principio fue mal visto.

Esta idea de gustos preestablecidos se refuerza posteriormente en la trama, una vez que Jared ingresa al instituto (liderado por un pastor), donde un hombre exmilitar (con un comportamiento pervertido, si me preguntan), que supuestamente representa la masculinidad hecha persona, le enseña a estos pobres desorientados la postura masculina, cómo estrechar propiamente la mano al saludar, a jugar deportes, entre otras actividades que debían corregir su gusto por otros chicos y eliminar su comportamiento afeminado (si fuera el caso) para sentirse íntegramente hombres con todo lo que la testosterona conlleva… como si ser afeminado o no tuviera algo que ver con la orientación sexual. Y aquí es donde la película empieza a enojarnos aún más. Al ver cómo estos líderes religiosos demonizan la homosexualidad como si se tratara de una aberración o una patología, que ellos incluso relacionan con el genograma familiar. O sea, según ellos, la homosexualidad es heredada por otros comportamientos desviados en padres o abuelos o bisabuelos: como la drogadicción, la violencia doméstica, el alcoholismo, la promiscuidad, etc. Según el pastor Victor Sykes (interpretado por Edgerton), uno no nace gay, sino que la homosexualidad es un comportamiento aprendido que se puede desaprender, y pone como ejemplo a un jugador de fútbol, que puede dejar de ser jugador simplemente si deja de jugar al fútbol. ¡Una idea atorrante!

Pero no solo estos sitios demonizan la homosexualidad, sino que como tal, tratan de exorcizarla, como aquella escena en que realizan una ceremonia con todos los integrantes del instituto para humillar a uno de los chicos llamado Cameron, a quien su familia (padre y hasta hermana pequeña) golpeó frente a todos con la finalidad de extraerle a golpes la homosexualidad. En este punto de la historia hay mezcla de lágrimas y gritos a la pantalla. Era evidente que más adelante en la trama, este chico se suicidaría. ¿Cómo vivir con el pensamiento vergonzoso de que hay algo malo en ti que se tiene que quitar a golpes? Agredido física y emocionalmente por tu propia familia.

“Boy Erased” expone un caso extremo, pero real, que también abordó el escalofriante documental “Kidnapped For Christ” acerca de un instituto en República Dominicana que tenía las mismas prácticas de reorientación sexual. Hoy, muchos padres con hijos LGBTI recurren a un psicólogo que los trate para que los “encamine”. Ojalá todos los psicólogos fueran como la doctora que visitó Jared para hacerse unos exámenes, que fue la que tal vez le habló más francamente y le explicó que no padecía nada malo. Aquí un extracto de esa escena:

Tu padre me pidió que tomara una muestra de tu sangre. Él quiere que revise tu nivel de testosterona… Estoy en un aprieto, Jared, y se lo comenté a tu madre también. Yo soy una mujer religiosa y no hay duda de eso, pero también fui a la escuela de medicina. Y se puede decir que tengo la ciencia de un lado y a Dios en el otro, y ese balance no siempre es fácil. Sé que a muchos les gustaría que dijera lo contrario y que te mandara a una farmacia por una píldora que te cure mágicamente, pero eso no sucederá. Te voy a sacar la sangre y sé lo que me va a mostrar: que tú eres un adolescente perfectamente normal y muy saludable. Jared, sé que no me corresponde decir que tus padres están equivocados, pero digamos que lo están. Tengo entendido que tu padre te inscribió en un programa para el próximo mes… Lo que suceda después, sigue siendo tu elección.

Afortunadamente, Jared (y Garrard Conley en la vida real) tuvieron las agallas para desafiar ese tratamiento ilógico, que incluso el instituto sabía que era ilegal, sino no le prohibirían a los pacientes contarle a sus padres lo que sucedía dentro. Jared lo denunció y, afortunadamente, su madre (interpretada por Nicole Kidman) lo escuchó y pudo reaccionar a tiempo, evitando que el destino de Jared fuera fatal como el de Cameron.

“Boy Erased” es de esas historias duras que todo padre, hijo, maestro, gay o heterosexual deberían ver y analizar. Conversar al respecto. ¿Qué hacer si mi hijo o mi hija me dice que es gay? ¿Cómo darle apoyo? Los padres deben entender el nivel de influencia que tienen sobre sus hijos, a tal grado que en muchos puede definir el resto de sus vidas. Jared era un chico con personalidad que supo darse cuenta a tiempo que no tenía nada malo, lo supo aceptar, pero igual le tomó tiempo descubrirlo y ¡vaya de qué manera! Pero no todos los jóvenes corren con la misma determinación, mentalidad o capacidad de análisis y reflexión. Está en los padres proveerle esa guía y darle el confort que necesitan para desarrollarse como seres humanos de bien y encontrar la felicidad con la dignidad de lo que son.

No puedo terminar este artículo sin hacer alusión a Lucas Hedges (quien interpretó a Jared) y su excepcional actuación, tal vez una de sus mejores… conmovedora, dramática, impactante. Una lástima que no haya sido reconocido con una nominación en los premios Oscar 2019, que definitivamente se tenía merecido. Un talento que seguro seguirá creciendo. ¡No dejen de ver esta excelente película!

Rating: 07

Trailer:

 

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2 comentarios en “{Crítica} “Boy Erased”: La Homosexualidad No Se Cura, Porque ¡NO ES UNA ENFERMEDAD!

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